Las 4 “P” del #emprendimiento

1_foto-resiliencia

Emprender es una actividad llena de retos y emociones, una experiencia que pocos se atreven a vivir y una aventura de la que solo los más valientes  y persistentes tienen posibilidades de salir  victoriosos.

El camino, desde la idea hasta el producto final, está minado de diversos obstáculos que suponen un gran reto para el emprendedor para no desistir en su empeño.

A continuación presentamos cuatro factores esenciales que todo emprendedor debe tomar en cuenta y que coincidencialmente comienzan con la letra “P”.  Espero que te identifiques con algunos de estos elementos.

1. Pasión

Tuve mi primer contacto con el emprendimiento cuando recién empezaba la universidad. Una docente nos puso un reto: tratar de reunir el dinero del semestre por nuestra propia cuenta. En aquel entonces yo dependía económicamente de mis padres y fue un reto que me tomé bastante en serio, tomé una hoja y empece a escribir ideas de negocio que me permitieran alcanzar la meta propuesta; luego descarté aquellos negocios con poca rentabilidad y empece a realizar todos los restantes. Vendía golosinas, quemaba CD´s de música a mis amigos, hacia trabajos a computador, etc. Luego cree mis propios productos (refrescos con una receta de mi mamá) y resultaron ser más populares y rentables que los otros… en fin, hacía de todo. Finalmente superé ampliamente el reto.

Lo más beneficioso de esta experiencia no fue el dinero que gané, sino que gracias a ella descubrí mi verdadera pasión: los negocios. Pensar en formas de ganar dinero, comprar, vender, planear estrategias de venta, administrar dinero y todo lo que conlleva manejar un negocio generaba en mí una sensación única y a ello quería dedicarme por el resto de mi vida.

Cuando uno se dedica a las cosas que realmente le apasionan todo sale bien, y si salen mal nunca te arrepentirás de haberlas hecho. Cada día debemos tomar decisiones sobre lo que vamos a hacer y en ocasiones se deben dejar de hacer algunas cosas por hacer otras, mi consejo es poner las alternativas en una balanza y elegir aquellas que nos apasionen.

2. Planteamiento de Metas

Luego de mi primer experiencia con los negocios me levantaba cada día pensando en ideas para crear mi propia empresa. Tenía muchísimas ganas de hacer algo pero no se me ocurría nada. Pasaba el tiempo y mis energías se desgastaban tratando de encontrar una idea de negocios perfecta.

Imagínate que empiezas a correr, y corres y corres incansablemente para darte cuenta de que no sabes hacía donde vas; esto le sucede a menudo a muchos emprendedores, tienen la pasión pero no logran ponerse una meta clara para enfocar sus energías hacia ella. Recuerda: “No existe viento favorable para quien no sabe hacia donde va”.

Solo cuando sabes dónde estas y para dónde vas podrás saber lo qué debes hacer para llegar allí. Un emprendedor sin metas es como un buen barco sin rumbo, pues posee todas las capacidades para ir a cualquier lugar pero no sabe a donde dirigirse.

3. Paciencia

Una vez has establecido metas claras, empiezas a recorrer un camino lleno de incertidumbre y riesgos, un camino donde muchas veces te sentirás perdido y querrás echar todo por la borda, y es aquí donde la paciencia será tu mejor compañera.

Warren Buffett dice: “Algunas cosas solo necesitan tiempo… Nueve mamás no hacen un bebe en un mes”.

Ser paciente es una virtud muy importante que todo emprendedor debe desarrollar, las grandes empresas no se hicieron de la noche a la mañana, todo lo contrario, las empresas más grandes del mundo han sido el resultado de años de esfuerzo y lucha de sus gestores.

Pero ojo, la paciencia por si sola es peligrosa. Hay emprendedores demasiado pacientes, tan pacientes que sencillamente esperan que “las cosas les caigan del cielo”, y por ello la paciencia debe ir acompañada de un cuarto elemento.

4. Perseverancia

Ser perseverante es tener la capacidad de levantarse una y otra vez, sin importar lo fuerte que fue la caída.“El éxito es la habilidad de ir de fracaso a fracaso sin perder el entusiasmo.” –dice Winston Churchill.

Los más grandes emprendedores de la historia se han caracterizado por ser personas luchadoras, capaces de reponerse del fracaso y dispuestas a seguir sus sueños sin importar cuantos obstáculos se interpusieran en su camino.

Cuando se quiere emprender se debe intentarlo una y otra vez, manteniendo siempre la misma pasión y energía que cuando empezamos, de lo contrario nos veremos rezagados ante el primer obstáculo con que nos encontremos.

 

 

Anuncios

8 habilidades de #emprendimiento para enseñar a nuestros hijos

De siempre, nos acostumbramos a decirles a los niños lo que tienen que hacer: que si “siéntate bien”, que si “pide las cosas por favor”, que si “da las gracias a ese señor”… Y al hacer esto, no somos conscientes de que nuestros hijos tardarán más tiempo en ser autosuficientes.

Soy padre de dos niños (5 y 3 años) y el proceso de aprendizaje es mutuo y complejo. Mis hijos muchas veces me hacen ver las cosas desde otra perspectiva, y es  ahí donde me recuerdo que ellos están aprendiendo, y ven el mundo sin los complejos y prejuicios que muchas veces puedo expresar.

En el proceso de aprendizaje sobre #emprendimiento he captado la importancia de algunas cualidades para poder desarrollar las ideas. Después de varias lecturas comparto algunas habilidades que también son aplicables al proceso de aprendizaje de nuestros hijos.

papa4.jpg

1# RESISTENCIA

La vida está llena de obstáculos, y desarrollar un carácter resistente ante las adversidades es primordial para todo emprendedor. Es por ello que, si trasladamos esto a nuestros hijos, debemos hacerlo de la siguiente manera: les permitiremos expresar sus emociones y les enseñaremos a no minimizar sus sentimientos.

2# INNOVACIÓN Y CREATIVIDAD

Los emprendedores necesitan una mentalidad ágil para resolver problemas complejos con soluciones ingeniosas. El pensamiento creativo es la piedra angular de los emprendedores a la hora de construir sus imperios.

¿Cómo aplicarlo a los más pequeños de la casa? Hay que dejarlos jugar a aquello que más les guste pero, eso sí, no nos limitemos a meros juegos de ordenador y tablet. Donde más van a desarrollar los niños su imaginación es, al fin y al cabo, en aquellos juegos de toda la vida.

3# EL TRABAJO DURO COMO VALOR

Al igual que un emprendedor llega a donde llega trabajando más y más, debemos enseñarles a nuestros hijos que la vida no es un camino de rosas, y que debemos trabajar mucho para conseguir nuestros objetivos.

Dándoles responsabilidades a los más pequeños de la casa aprenderán lo que ello supone. Actúa como un verdadero ejemplo para ellos y enséñales a no perder el tiempo en nimiedades.

4# CURIOSIDAD

La curiosidad por cómo funciona el mundo hace a los emprendedores aprender constantemente maneras para mejorarlo y para mejorarse a sí mismos.

Anima a tus hijos a embarcarse en nuevas aficiones y a perseguir sus objetivos, no importa cuán descabellados sean. Lleva a los niños a museos y otros centros de actividades, y aléjale de vez en cuando, como hemos dicho, de la tecnología.

5# CONFIANZA EN SÍ MISMOS

Creer en ti mismo y tus habilidades es clave para tener éxito en la vida. Tomar decisiones de riesgo y ver las cosas a través de esas decisiones nos ayudará a creer en nuestras propias ideas.

Refuerza las opiniones de tus hijos y dales la oportunidad de tomar decisiones y asumir el riesgo que éstas conllevan: no intentes interceder en algo que ellos mismos tienen que vivir y de cuya experiencia, al final, aprenderán una valiosa lección.

6# EMPATÍA

Ser capaz de relacionarnos con otras personas y apoyarlas es un requisito fundamental para el liderazgo. Los emprendedores de éxito reconocen la importancia de la empatía y de conseguir relaciones positivas con los demás.

Respeta las opiniones de tus hijos y su individualidad, pero también anímalos a abrir sus sentimientos a los demás.

7# OPTIMISMO

Los emprendedores suelen ser un modelo de optimismo evangelizador para conseguir un mundo mejor. Y esta actitud optimista tiene ventajas sociales y muy saludables.

Y resulta que el optimismo es contagioso. Comparte historias positivas y charlas inspiradoras con tus hijos para fomentar un pensamiento optimista ante la vida.

8# SOLIDARIDAD

Los emprendedores saben la importancia que tiene una responsabilidad social corporativa, para la empresa y para la vida. Los visionarios de verdad quieren mejorar el mundo para todos, y no solo para sí mismos.

Anima a tus hijos a ayudar a todos aquellos que les rodean y a tener detalles auténticos con aquellas personas más necesitadas, aunque eso suponga limpiar el jardín de ese matrimonio mayor que vive al otro lado de la calle.

¿Eres emprendedor? Y aunque no lo seas, ¿qué les has enseñado a tus hijos al respecto?

¿Quieres #emprender? 14 consejos para tu proyecto

2014081911390540654

¿Qué debes hacer para emprender? ¿Qué actitud y espíritu hay que tener? No hay una fórmula mágica que se ajuste a todos los casos. Pero si hay factores generales que son necesarios  para abordar el emprendimiento y el desempeño empresarial. 

1. Desempeño. No sólo hay que trabajar y ya, sino trabajar y muy duro para conseguir todos los retos que te propusiste antes de empezar tu proyecto. Si has conseguido obtener buenos resultados y tu empresa sale adelante nunca bajes los brazos. Es el primer mandamiento de todo buen emprendedor.

2. Creatividad. En el trabajo no sólo tenemos que hacer las cosas diarias en forma de rutina y monotonía, sino ser creativo, innovar y crear cosas nuevas; y si no son nuevas, una manera distinta de verlas y una forma distinta de pensarlas y ejecutarlas.

3. Innovar cada día. No nos podemos quedar anclados en la idea inicial, sino innovar en cada momento. Innovar en los distintos aspectos: procesos, ideas para el negocio, mejoras, etc.

4. Pensar en mejorar cada producto/servicio y hacerlo realidad. No podemos permitirnos perder días, meses o hasta años, sin realizar cambios o mejoras en el producto o en el servicio. Aunque es bien conocida la frase: “si algo funciona, no lo toques”, cualquier área de negocio tiene su ciclo de vida, que tras el éxito, siempre acaba por terminar.

sony_xperia_z_ultra_1

“Actitud positiva”

5. Trabaja con ganas, ilusión y motivación. No tienes que olvidar nunca qué te llevo a emprender, conseguir tus sueños. Si has tenido tanta “fortuna, suerte o has estado en el lugar o momento idóneo” es porque te lo mereces, pero esa esencia y carácter nunca te puede fallar. Por tanto, actitud positiva y no decaer. Si hubiera algún mal momento  “está permitido caerse, pero es obligatorio levantarse”.

6. Debe gustarte lo que haces. Con este principio ganas siempre, ya que es una situación en la que no sólo trabajas para “ganarte la vida”, también disfrutas haciendo lo que haces. Aunque haya momentos duros, hay que aprovechar la ocasión y estar contento con tu trabajo y satisfecho cuando sabes que además de gustarte lo haces bien.

7. original en el contenido y en la forma. No sólo debes ser creativo a la hora de crear el negocio, sino también en cómo gestionarlo y publicitarlo. Siempre es mejor que tenga un buen diseño, que guste y llame la atención para garantizar la aprobación del público.

8. Estar al día del área de tu negocio: informado y alerta, el famoso awareness. Es decir, estar atento de las tendencias, crisis y posibles oportunidades que pueden surgir en el día a día con las noticias del entorno. Es recomendable ver al menos dos o tres veces por semana las noticias de la manera que más te guste, ya sean medios oficiales offline y online (prensa, radio, tv), como las redes sociales, que son como un barómetro de lo que pasa en el día a día: Facebook, Twitter, LinkedIn, G+…

“Lidera y comunica bien”

9. Sé un buen líder y buen comunicador. Es un requisito básico si te encargas de coordinar o ser el jefe de uno o varios departamentos. ¿El líder y comunicólogo nacen o se hacen? Siempre es la misma pregunta: tienen que tener aptitudes y actitudes e ir mejorando con la experiencia. Si no eres buen líder, o “no tienes madera de líder” y no se te da bien comunicar, puedes formarte y seguro que mejorarás con el tiempo.

10. No sigas todos los consejos de las personas que te rodean. A la hora de emprender, si es la primera vez que lo haces, si te rodeas en un entorno de gente con experiencia (o a veces incluso sin ella), seguro que te dan  varios consejos sobre cómo hacer esto o lo otro: Lo que hay que saber es que pocas personas tienen éxito absoluto y que el éxito total es efímero y no se consigue nunca al 100%, por ser tan similar a la felicidad.

11. Fórmate, fórmate y no dejes de formarte y aprender. Cada día se aprende algo nuevo, ya sea con cursos, con ponencias, con seminarios, con libros, con el día a día, viviendo el offline y lo online. Con experiencia y sin ella, siempre podemos seguir aprendiendo.

12. Cuida de tu negocio, como si fuera tu propio hijo: pasión, cariño y dedicación. Es verdad que no es un hijo, es algo que no puedes palpar, aunque sí sentir. Ese  sentimiento de dedicación posteriormente te llevará al orgullo si consigues grandes cosas: es similar a tener un hijo y que logre cosas importantes en la vida.

13. No dudes. Ni de ti mismo, ni de tu empresa. Cuando algo se empieza a cuestionar es malo. Es bueno intentar mejorar siempre, pero no con dudas. No seas dubitativo y ve siempre a por todas. Si algo se aprende en la vida y en los negocios, es a no dudar, y ante la duda, lo mejor es arriesgarse.

14. Fomenta un buen clima de trabajo: tanto individualmente, como colectivamente, es necesario que haya siempre un ambiente distendido y un lugar donde uno se pueda encontrar confortable trabajando.

Las ideas más poderosas deben resolver un problema

Iniciar una empresa no es camino fácil. Convertirte en tu propio jefe requiere empuje, disciplina y trabajo duro. Muchos emprendedores piensan que para lograrlo necesitan descubrir “el hilo negro” o tener millones de pesos ahorrados, pero no es así; una idea de negocios puede llegar de cualquier lado y en cualquier momento. Pero ojo: si bien es cierto que tenerla es el punto de partida en todo emprendimiento, la realidad es que para desarrollar una empresa exitosa, tu idea por sí sola no es suficiente.

Para convertirla en un negocio sólido es importante que observes y analices las necesidades que no están resueltas en tu entorno, plantear una solución para resolverlas y sobre todo, conocer a fondo a las personas que las requieren para ofrecerles justo lo que piden. Una vez que hayas validado estos puntos, detente a analizar quizá lo más importante: que te apasione, pues recuerda que tu empresa es un proyecto de vida. Toma nota de las recomendaciones que expertos y tres emprendedores exitosos te ofrecen a continuación para convertir tu sueño en realidad.

imgres-1

Los primeros pasos

Para identificar el valor de tu concepto y reconocer si es viable como negocio, Federico Antoni, socio fundador de la aceleradora de negocios Venture Institute, puntualiza que “las ideas más poderosas deben resolver un problema de un segmento de personas que esté dispuesto a pagar para que le remedien esa situación y que inclusive pagará más mientras mayor sea el beneficio que obtenga”.

Tal fue el caso de Woo-Hoo Studios, empresa regiomontana nacida en 2013 y dedicada a la creación de apps interactivas para niños. Sus fundadoras aprovecharon el interés que sienten los pequeños por la tecnología y lo utilizaron como un vehículo para resolver preocupaciones de muchos padres, como estimular su inteligencia, fomentar valores y sembrar el amor por la lectura de una forma divertida y segura. “Queremos dar bases para promover el tiempo en familia y ayudar a los niños a desarrollar sus habilidades y talentos”, explica Ana Lucía Villegas, una de las cofundadoras de la empresa.

Mauricio Ballesteros, director de The Pool Club de Emprendedores Monterrey, asegura que otro de los factores importantes al momento de detectar el valor de tu idea es el timing, es decir, identificar si es el momento correcto para lanzar tu negocio de acuerdo a las necesidades del mercado al que vas a dirigirte.

Así lo hizo Sergio Lavalle, fundador de La Guitarrería, escuela de música ubicada en el Estado de México. Después de la crisis de 2009, mientras ganaban popularidad los videojuegos musicales como Guitar Hero y Rock Band, decidió aprovechar su pasión por la música para ofrecerles a los más jóvenes un espacio para “rockear” en la vida real. Fue así que diseñó un modelo exclusivo para la enseñanza de técnica, teoría y ensamble de guitarra, batería, bajo, teclado y canto.

Sustentar una idea de negocios puede resultarte más sencillo si emprendes en una industria donde ya tengas experiencia. Antoni comenta que “conocer un sector de manera profunda te permite detectar más fácilmente las necesidades que no están resueltas”.

Dale valor a tu mercado

Después de identificar la necesidad que existe en el nicho que quieres explorar, es momento de compartir tu idea. Antoni recomienda salir a la calle y preguntar a tus clientes potenciales cómo se sentirían con la solución que tienes en mente. Una vez que tengas información que refuerce que la solución es buena, lo siguiente, dice, será buscar una forma rápida y asequible de hacer un prueba piloto.

El producto mínimo viable es una de las pruebas más recomendadas por los expertos, el cual consiste en lanzar un ensayo sencillo y económico de tu producto o servicio con el fin de probar su funcionalidad, rentabilidad y recibir retroalimentación de los compradores, sin invertir una fuerte suma de dinero.

Angélica Rodríguez, directora de la licenciatura en Creación y Desarrollo de Empresas del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (Itesm), campus Ciudad de México, invita a usarlo. “Es la mejor manera de comprobar que tu mercado está dispuesto a pagar por lo que le ofreces. Tradicionalmente, la validación se hacía por medio de encuestas o grupos foco, sin embargo, la de un producto mínimo viable se hace con la experiencia de venta. Ahí no hay pierde”.

Las fundadoras de Woo-Hoo Studios comprobaron esta premisa. Una de ellas, Melissa Dávila, cuenta que su primer libro interactivo La Caja de las Cosas Perdidas, que surgió como proyecto de titulación de la licenciatura en Animación y Arte Digital, fue la prueba que motivó al grupo de amigas a emprender. “Después de subirlo a App Store como descarga gratuita, tuvimos aproximadamente 1,000 descargas en el primer mes, todas totalmente orgánicas. Así mismo tuvimos reseñas en distintos blogs de México y España que hablaban muy bien de nuestro trabajo”, recuerda.

Posterior a la prueba del Producto Mínimo Viable y para aumentar aún más la posibilidad de convertir tu idea en un negocio escalable, Mauricio Ballesteros de The Pool aconseja que desarrolles el Business Model Canvas, un documento que detalla, de manera concisa, cada elemento de tu modelo, así como tu propuesta de valor. Este modelo te servirá para delimitar muy bien tu mercado, además de la necesidad que resolverás. Delimitar la zona geográfica, edades o intereses pueden funcionarte para saber por dónde iniciar.

Expone tu idea

Compartir tu idea siempre genera aprendizaje. Lograr que mentores, asesores u otros emprendedores más experimentados escuchen tus dudas facilita un intercambio de opiniones que hacen que amplíes tu visión, dirijas mejor tu camino y analices las herramientas que deseas implementar.

Sergio Lavalle, por ejemplo, integró en La Guitarrería un grupo de asesores con amigos especialistas en áreas como dirección y administración de empresas, mercadotecnia y recursos humanos. “Les pedía que me dieran tareas. A partir de ellas pude elaborar mi plan anual de trabajo, objetivos de ventas a corto, mediano y largo plazo, reglamentos internos de la escuela, procesos de inscripción y estrategias de marketing”, explica.

Otra forma de recibir ese apoyo externo es por medio de una incubadora, como fue el caso de Woo-Hoo Studios, que se incubó en el Itesm. Kiki Villarreal, otra de sus fundadoras, asegura que el proceso las ayudó con mentoría en administración y contabilidad, así como legal y de protección intelectual ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (Impi). También resalta que las cuatro jóvenes mejoraron sus habilidades para hacer networking en ferias y concursos, gracias a lo cual entraron en contacto con Naranya, plataforma que aceleró a la empresa con un fondo de capital semilla en 2014.

Aunque acercarte a una incubadora o aceleradora puede beneficiarte, no garantiza el éxito. “Si no sabes cómo obtener capital, te cuesta ser disciplinado o no tienes una red de contactos que te apoye en tus puntos débiles, una incubadora tiene mucho sentido para tu proyecto”, señala Federico Antoni.

Y es que el networking es clave en las etapas iniciales de cualquier proyecto, pues puede ayudarlo a despuntar. Ana Vásquez lo utiliza como una de sus estrategias para crecer y buscar alianzas, pues “cuando tienes una empresa boutique necesitas sumar esfuerzos con colegas del gremio para dar un servicio del mismo nivel que las grandes marcas. Y recomienda “un buen networking  puede abrir las puertas a contratos importantes o licitaciones. No te quedes aislado y súmate a organizaciones profesionales en tu área de especialidad”.

Crecimiento a la medida

Considera que pasar de una idea en tu mente a una empresa en operación puede tomarte varios meses, dependiendo del tipo de negocio que vayas a desarrollar. Antoni señala que si la propuesta de valor es para un giro tradicional como alimentos y bebidas, por ejemplo, la transición puede ser más rápida. Sin embargo, si hay que educar a los consumidores sobre cómo utilizar un producto o adoptar un servicio, puede tomar más tiempo alcanzar la rentabilidad de la empresa.

Una vez que tu idea está probada e hiciste tu inversión inicial toma en cuenta que debes revisar tu modelo de negocios constantemente (cada tres, seis, 12 y 18 meses) para responder a lo que el mercado marque, aunque no lo hayas planteado así al inicio, comenta Angélica Rodríguez, del Itesm.

Así le ocurrió a Ana Vázquez, quien inició su empresa con la firme idea de que su mercado eran las mujeres; sin embargo, las entradas a su sitio Web e interacciones en sus redes sociales detectaron que más de la mitad de sus seguidores eran hombres. “Eso significó un replanteamiento de contenidos para crear un nuevo producto especialmente hecho para ellos. Fue un gran aprendizaje, ya que el mercado nos dictó el nuevo modelo de negocio”.

Listo para empezar

Ahora te toca a ti. Abre los ojos al mundo y analiza las oportunidades que encuentres y los problemas que necesiten una solución. Aprovecha tu experiencia, pasión o tus conocimientos profesionales para elegir el concepto y modelo de negocios que mejor se adapte a tus características y al tiempo que estarás dispuesto a dedicarle.

Una sugerencia: escribe en tu celular o en un cuaderno que cargues contigo siempre todas las ideas que vengan a tu mente. No importa si crees que son tontas o grandiosas. Después de unos días revisa tu lista y analiza si tú pagarías por la solución que brinda.

Vía soyentrepreneur